lunes, 4 de junio de 2012

Encontrarse a uno mismo en tiempo de elecciones


Tratando de revivir este lindísimo blog por más de un año, y temo decir que trabajo me está costando porque no es lo mismo hace dos años que hace uno y con tanta información ya está muy difícil que sus costumbres tecnológicas se quieran acercar a mis palabras.
Que han pasado muchas cosas y a la vez nada, porque aquí estoy de nuevo como banquita de parque público, bien apartada escuchando las historias de todos y esperando a que alguien se digne a preguntarle a la banca de que color le gustaría que la pintaran. Tonterías del surrealismo moderno.

Habrán de saber que sus abuelos no tenían tiempo para andar pensando en "como encontrarse a ellos mismos" y a la vez andar leyendo las mamadas de Deepak Chopra.
Y es que ahora, como todos andan muy inmersos en la política, no hay manera de "encontrarse a uno mismo" si  andamos primero buscando a quién elegir para que nos jodan. 

Disculpen si los temas son variados, pero es que ya no encuentro la concentración ni el baño, porque en todo este año, ya escuché una cantidad moderada de discos completos que no le gustan ni a mi mejor amigo, no he reído la misma cantidad de veces que he llorado, ni he besado a un solo hombrecito decente para presentarle a mi padre. 

Todo esto se escucha trágico y sí lo es, sobre todo en las mañanas, porque cuando llega la noche las ganas de encontrarse a uno mismo se quitan y ya andan todos pensando a dónde van a bailar. 

En fin, todo esto de la "encontradera" sucede en la transición de escribir un relato donde se prevenga de enfermarse de estos males que yo pensaba solo padecía la gente "pudiente".