Me gustas como cuando tenía 13, me sigues gustando como a los 16, como a los 18 y como a los 20.
La edad es la culpable de que tenga los mismos gustos.
También es culpable de que ahora soy un poquito menos capaz de escribir insanidades e incoherencias.
¡Mueran de envidia!, la edad corrige mis errores.
De esas tantas correcciones llegué a la conclusión de que no me avergüenzo de ser una mujer que tiene clichés, que me escandalizo por algunas referencias del montón y que me parece más fastidioso comprarme unos jeans que andarme checando la blusita que se desbotona cada tantos minutos.
En fin no me sirve de nada andarme fastidiando con eso del análisis de lo que "hago bien", y lo que "hago mal". No me sirve de nada pero si me hace más blandita.
Aunque al final la edad viene solita a reclamarme lo que tanto le he quitado. "Tiempo"
Así que mejor me decido a cambiarle los gustos a la edad para que no me venga con tantas correcciones.
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