Aquí el texto de la carta audiovisual que Carla le escribió a Carla del futuro durante su estancia en Madrid.
Querida Carla o mejor dicho, querida yo del futuro.
Esta ocasión en vez de escribirte una carta, te he hecho un video para decirte lo que probablemente en diez o veinte años no recuerdes.
Cuando tenía once años, te regalé una cartita que según yo abrirías a los dieciocho o antes de que se acabara el mundo. Dieron los veintidós, el mundo no se acabó y hace unos días abrí la famosa cartita Fue un gusto leerte y recordar cuando eras pequeña.
Esta vez la sorpresa está, en que aquí estoy; hablándote en un video para que me recuerdes cuando estuve en España. Seguramente aún tendrás presente lo que viviste, pero aquí te digo un poco de lo que sucedió por aquello de nuestra memoria selectiva.
Ésta es la vista desde la ventana de mi habitación, es super linda y me encanta ver los atardeceres.
Voy en autobús para la facultad, me gusta ir en él porque puedo conocer la ciudad.
Confieso que ahora le he encontrado filosofía al trayecto; antes me agarraba de algo para no resbalarme, me pegaba del lado más seguro sin percance de caerme, pero brutalmente me di cuenta que así la vida se volvió aburrida. Ahora he decidió quedarme en el pasillo, donde el riesgo de caer es alto pero si me mantengo atenta vivo un poquito más.
En Madrid he realizado los ya conocidos recorridos de turista. Sol, la Plaza mayor, Cibeles, el Museo del Prado, el Reina Sofia, el Museo del jamón... bueno eso ya es otra cosa, pues seguramente recordarás que lo hago con demasiado continuidad desde que estoy en Madrid, es comer.
Seguramente el clima, la gente y ver tanta comida en todas partes hacen que me de hambre.
Éste lugar es muy lindo, podría decir que es más frío, hay mucha gente, pero eso lo hace atractivo. La gente reparte dobles besos cuando te saluda, en las calles la gente baila, toca música y cuenta chistes.
Los días pasan más rápido y supongo que eso sucede porque la estoy pasando bien o porque como dirían en México, estoy viviendo a 7 horas del futuro.
Llegué con la esperanza de encontrar aquí lo que no encuentro en otra parte. La incertidumbre y mis buenas intenciones hacen que encuentre eso que andaba buscando.
Y sí, la vida me ha sorprendido tanto que desde que estoy aquí que aprendido a perderme y debo decir que es el primer paso para comenzar con la parte divertida de esta ciudad.
Con paisajes como estos, es inevitable sonreír...
La inspiración invernal europea de la que hablan algunos escritores llegó hasta diciembre, sobre todo cuando por primera vez vi nevar...bueno si a eso le podemos llamar nieve.
En fin, desde entonces puedo decir que la vida se tornó más divertida.
Río varias veces al día y me da gusto viajar a lugares que si no me sorprenden sirven de inspiración para poder contar historias, pues estoy segura que es inevitable que hasta los más vacíos y los desapasionas tendrán algo bueno que contar de esta experiencia.
Bueno, pues te dejo. A mi me queda un mes en Madrid y muchos lugares por conocer. Yo, sólo espero que cuando veas esto nos recuerdes y donde quiera que estés te den tantas ganas de regresar como las que yo tengo ahora de quedarme, para conocerme más.
--------------------------------------------------------------------
--------------------------------------------------------------------
Aquí el resultado audiovisual de éste afligido e inspirador texto.
Supongo que a Carla del futuro le conmoverá verlo y envidiará a la autora por su juventud.
Y si nos gusta, pues habrá que conmovernos juntos, para hablar de nuestras nostalgias, recordar hermosas ciudades lejanas y batallas ganadas de cuando éramos jóvenes; más jóvenes que hoy.